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Los tránsitos astrológicos

La carta astral permanece igual toda la vida. Allí está el potencial de la vida de una persona, su semilla. Sin embargo, los planetas se van moviendo y aportan cambios en el devenir de la persona a través de estímulos externos. Cuando los planetas de la carta hacen conjunción y oposición, a su paso por el horóscopo, se producen cambios y acontecimientos importantes. La Luna recorre el horóscopo en 28 días y está más relacionada con acontecimientos cotidianos y puntuales; el Sol lo recorre en 360 días, y tiene que ver con aspectos más generales. Mercurio, Venus y Marte son también de tránsito rápido. Pero los tránsitos realmente significativos son los que se producen con los planetas lentos y transpersonales, ya que se instalan durante un tiempo más prolongado en una casa del horóscopo y producen acontecimientos realmente relevantes, que quizá los rápidos han despertado. Estos tránsitos universales dan lugar a ciclos vitales, son ciclos cósmicos, relacionados con etapas significativas para todos.

Los ciclos de los planetas lentos
Cuando el sujeto tiene siete años, Saturno en tránsito hace un aspecto de 90° de cuadratura con el Saturno natal, que coincide con el desarrollo de la segunda dentición y la masticación de experiencias desde el primer año; el niño ha pasado por el complejo de Edipo y sus fantasías y miedos a la autoridad paterna. A los doce años Júpiter en tránsito hace conjunción con el Júpiter natal provocando los cambios hormonales y físicos de la preadolescencia. A los catorce años, Saturno en tránsito hace una oposición al Saturno natal y Urano un sextil a Urano":' Ello incide en la oposición del adolescente a las figuras mayores y de autoridad que son los padres. El sujeto empieza a sentir que desea ser independiente. A los 21 años, Saturno en tránsito hace la segunda cuadratura a Saturno y Urano, en tránsito al Urano natal. Es una etapa de crisis significativa, donde el individuo deja atrás aspectos de su vida que le daban seguridad pero que vivía como autoritarios. Puede haber cambios vocacionales, matrimonios precoces, lucha por encontrar un trabajo, enfrenta-miento con los padres, cambios físicos.
A los 24 años, Júpiter vuelve a hacer conjunción con el Júpiter natal dando lugar a una etapa expansiva, de crecimiento personal y vitalidad. A los 29 años, Saturno en tránsito hace conjunción con el Saturno natal y vuelve al mismo lugar de nacimiento. Se le llama a este ciclo «el primer retorno de Saturno». Es una época crítica importante, Saturno ha completado un ciclo y, de alguna manera, pide un ajuste de cuentas al individuo. La persona tiende a hacer un balance de su vida, a meditar sobre lo que ha realizado y lo que no, lo que le falta por hacer, sus satisfacciones y carencias. Mucha gente se casa o se separa en esta época o decide tener un hijo o cambiar una profesión por otra más satisfactoria. Llegan los 33 años y es una edad muy importante. Se la llama la edad solar. El individuo está en su máxima potencialidad vital y se encuentra con aspectos y encrucijadas básicas para su destino. Es la edad de Cristo. Es una época fundamental a nivel vivencia!, tanto a nivel de relaciones como en lo profesional, donde cada uno conecta con su destino de vida esencial y con importantes oportunidades para ser él mismo. A los 35 años, el sujeto puede vivir otra crisis importante con Saturno en cuadratura a Saturno y Júpiter en cuadratura a Júpiter. Hay nuevos replanteamientos y ajustes. Pero es entre los 40 y 42 años cuando la crisis fuerte llama a la puerta. Es la famosa crisis de los cuarenta. La persona tiene la posibilidad de liberarse y ser ella misma si aún no lo ha hecho. Se abre a la vida y hay una nueva actitud. Siente que la juventud se le escapa y se hace consciente de que camina hacia un futuro envejecimiento. Es una época muy típica de divorcios, de ponerse ropa atrevida y buscar aventuras románticas, de realizar todo lo que las responsabilidades del pasado no le dejaron. Muchos tendrán miedo y se contentarán con la sumisión pasiva, aceptando que las cosas son como son; si la persona está muy pegada a las tradiciones y esquemas de seguridad lo va a pasar mal. Lo importante es abrirse al cambio. En esta etapa muchos hombres y mujeres buscan una revitalización y empiezan nuevas relaciones de pareja si la que tienen no es satisfactoria, cambian de trabajo, buscan actividades
creativas; rompen ataduras con el pasado y asumen nuevas responsabilidades. Mujeres que se habían resignado a ser amas de casa y madres, empiezan a buscar la manera de realizarse vocacional y profesionalmente. Esta etapa coincide con tránsitos importantes: Urano en oposición a Urano natal, Neptuno en tránsito en cuadratura a Neptuno, Júpiter en oposición a Júpiter natal, Saturno en oposición a Saturno.
De los 48 a los 56 años el sujeto cosecha todo lo anterior y empieza una tercera etapa de la vida, la madurez. Hay nuevos significados y estímulos, una nueva filosofía de la vida. Júpiter está en conjunción al Júpiter natal. Desde los 40 a los 50 Plutón está en cuadratura a Plutón, haciendo limpieza de lo caduco en la vida del individuo. Saturno hace cuadratura con Saturno.
De los 56 a los 63 años se vive otra etapa, donde la persona se va completando, se acerca a la edad de la jubilación y adopta otra actitud hacia la vida. Los que sólo vivían para trabajar pueden caer en el vacío, a menos que le surjan nuevos intereses y recuperen el tiempo perdido, armonizando las nuevas motivaciones con la calma. Urano está en trígono con Saturno, Saturno en conjunción con Saturno y Júpiter en conjunción con Saturno. Otro ciclo completado y otra reevaluación de la vida. De los 63 a los 80 años hay una nueva cuadratura de Urano a Urano natal, Saturno hace primero una cuadratura y luego una oposición con Saturno y Júpiter va hacia la conjunción con Júpiter. Se van perdiendo amigos por el camino y surge la sombra de la muerte. Se piensa en el pasado y el individuo siente las enseñanzas de la vida y su significado.
Cómo actúan los planetas por tránsito
El Sol. como una linterna ilumina, mes a mes, cada escenario de la carta astral dando luz a los planetas que allí se encuentran y activando sus aspectos y guión. Por ejemplo, si el Sol pasa por la casa 7 activará el tema de relaciones interpersonales y de pareja.
La Luna: Es muy rápida y activa a nivel sensitivo. Tiene que ver con los asuntos cotidianos: encuentros casuales, cobros, alimentación, emociones que nos produce algo que nos ocurre un día, etcétera. Es importante mirar la Luna nueva (el Sol está en conjunción con la Luna), ya que marca la semilla de ese mes respecto a un área de la vida del sujeto. Por ejemplo si una Luna nueva toca la casa 6, en ese mes puede suceder algo importante en un asunto laboral o de salud; y es en la Luna llena (cuando el Sol está en oposición a la Luna) de ese mes cuando uno podrá ver muchas cosas al respecto; es cuestión de estar alerta y receptivo.
Mercurio: Activa por tránsito asuntos de comunicación y contactos. Un Mercurio transitando por la casa 9 puede activar cuestiones relacionadas con estudios superiores, personas extranjeras o viajes. Venus: Aporta placer, armonía y relajación en su tránsito, así como experiencias agradables y seductoras. Un tránsito de Venus por la casa 5 puede traer un nuevo amor a la vida del sujeto o una invitación a un evento artístico, ya sea una exposición de pintura o un concierto, etcétera. Marte. Su tránsito por una casa astrológica da mar-
cha, activa y da energía. Puede también dar impaciencia o irritar. Así pues, Marte transitando por la casa 1 puede aportar impulsividad al sujeto más tranquilo y aportarle acción, puede hacer que se enfrente con alguien, que luche por algo o que active algún asunto personal. Júpiter. Expande y otorga. Protege y abre las puertas para nuevos planes y mejoras. Los problemas del individuo pueden sobrevenir por exceso y descontrol. Por ejemplo, si Júpiter transita por la casa 7 de un individuo y además se pone en conjunción con el planeta Venus situado allí, puede indicar que la persona vivirá una experiencia amorosa de pareja que la expandirá, le alegrará la vida y le aportará un nuevo significado. También puede ocurrir que haga una nueva asociación que le brinde beneficios y expansión. Depende de cada persona y de su tipo de vida; si ya está bien con su pareja, por ejemplo, entrará en una nueva etapa de expansión. Hay que interpretar el conjunto de los tránsitos. Júpiter tarda doce años en completar un ciclo, en dar la vuelta por toda la carta astral. Aporta expansión y motivación en cada área y planeta que toca. Saturno: Sus efectos por tránsito son los de retrasar y hacer más lentas las acciones, a la vez que aporta obstáculos y problemas para que la persona sea más realista, se implique y construya. Sin embargo, también puede estabilizar. Por ejemplo, muchas personas suelen casarse bajo un tránsito de Saturno en la casa 7, lo que implica una participación, compromiso y estabilización sentimental. Como ejemplo está el caso de un sujeto que nunca se había preocupado por su salud y sus hábitos hasta que tras un tránsito de Saturno por la casa 6, empezó a do-lerle de tal forma la espalda que fue un aviso para preocuparse por esta área tan descuidada de su vida. Acudió primero a un traumatólogo y luego a un osteópata, comenzó a modificar sus hábitos de sueño y alimentación, dejó de fumar y se apuntó en un gimnasio; su vida mejoró. El ciclo de Saturno es de 28 años aproximadamente, que es lo que tarda en dar la vuelta a todo el horóscopo. Está relacionado con un ciclo de crecimiento de siete años, en el que el sujeto tiene la oportunidad de cambiar de vida y crecer internamente. Saturno es también un punto de sensibilidad importante en la carta astral; su presencia indica que uno está más a la defensiva, con la piel más fina. Es también el planeta de las responsabilidades kármicas, porque el individuo puede, mediante el trabajo interior, sentir que se libera de viejas deudas. Cada persona tiene la oportunidad de construir enfrentándose a las propias limitaciones y superando los obstáculos. Saturno, en cada una de las casas que transita, brinda la opción de cambiar a través del trabajo, pero es necesario que el individuo se arme de paciencia. Urano: Su tránsito por una casa astrológica aporta cambios súbitos, revoluciona y acelera el ritmo. Regala lo imprevisible y renueva. Urano simboliza el descubrimiento de la libertad y la singularidad, y despierta un estado de intensa inquietud. Todo tránsito de Urano, sobre todo al Sol, la Luna y el ascendente invita a la persona a cambiar y soltarse, hay mucho que debe dejar atrás para pasar a ser una persona diferente. Puede actuar creando insatisfacción con una situación dada, posibilitando una nueva apertura y liberación, aunque ello implique romper normas sociales con-
vencionales. Es un cambio de conciencia, sobre todo cuando la persona llega a la edad adulta. El ciclo es de 84 años y ocupa casi la mayor parte de la vida de una persona dar la vuelta a todo el horóscopo. Es una invitación a vivir una total originalidad en doce escenarios de la vida. Tenemos como ejemplo el caso de un sujeto que vivía muy apegado a su madre y no gozaba de independencia ni intimidad en su casa, ya que tenía unos vínculos muy fuertes y dependientes con su madre a nivel emocional; hasta que de repente vivió un tránsito de Urano que entraba en su casa 4. Su madre se enamoró de otro hombre con el que se fue a vivir a otra ciudad y él se encontró solo en la casa familiar, pero liberado. Empezó a hacer reformas y cambios en la vivienda y afloró en él un nuevo sentido de independencia, después de la crisis que le supuso a nivel interior lo que sintió como abandono de su madre. Neptuno: Su efecto por tránsito es el de disolver límites, sensibilizar y espiritualizar. Implica así mismo responsabilizarse de la propia libertad, pero también puede invitar a la fantasía, la evasión y el autoengaño. Disuelve y limpia para superar las limitaciones que implica cada casa, donde uno se hace más sensible. Un ciclo de Neptuno es de 164 años, dos veces el de Urano. Estos dos planetas están íntimamente conectados. Como ejemplo valga el caso de un sujeto que tenía un administrador de sus bienes en el que depositaba toda la confianza. Esta persona tuvo un tránsito de Neptuno en la casa 2 y de repente, al querer hacer una importante inversión, se dio cuenta de que no tenía los fondos económicos con los que creía que contaba, ya que su administrador lo había estafado todos aquellos años. Fue como si hubiera vivido en una nube y de repente se le abrieran los ojos, dándose cuenta de detalles importantes que había pasado por alto. Después del enfrentamiento, cambió su actitud respecto a la administración de sus recursos, empezó a poner en orden sus asuntos materiales, a salir de su confusión y a responsabilizarse de sus asuntos. Pintón: Su tránsito por las casas astrológicas hace aflorar lo oculto a la superficie para transformar y renovar. Con los tránsitos de Plutón acaba una vieja forma de vida para que el individuo se regenere y renueve. Sin embargo, su ciclo es muy lento, ya que tarda 250 años en completar su vuelta zodiacal; por lo que nadie puede completar un ciclo de doce casas y, por lo tanto, es importante estar atento a las casas por las que se pasee e instale este poderoso planeta. Puede estar de 12 a 35 años en un signo zodiacal. El signo astrológico por el que transita indica el estilo de vida de una generación. En el tema natal simboliza el sitio donde uno puede hallar una respuesta a las necesidades colectivas de su tiempo y, a la vez, si este planeta toca un punto importante de la carta, el individuo va a sentirse presionado para definir su vida, para renovarse y ser íntegro y completo. Un buen ejemplo de un tránsito de Plutón es el de una mujer de cincuenta años, a la que su marido abandonó para irse con otra más joven. Después de sentir que el suelo se hundía bajo sus pies, esta mujer empezó a asumir la responsabilidad de sí misma, a centrarse en aspectos de su vida que había dejado de lado por su matrimonio, como el de su profesión; incluso realizó cambios drásticos en su imagen, sometiéndose a una operación de cirugía estética para sentirse mejor con su cuerpo y como mujer. Al enterarse de una relación que su marido había mantenido oculta vivió la traición de tal manera que para ella su matrimonio murió, y desde ese momento tomó la decisión de vivir su propia vida. A nivel generacional, los tránsitos de Plutón tienen mucha importancia, ya que afectan umversalmente. Fue descubierto en 1913, en el signo de Cáncer, donde estuvo hasta 1938. La posición en este signo es significativa, ya que abarcó los años de la Primera Guerra Mundial, en que mucha gente perdió su hogar, lo que simboliza el signo de Cáncer. De 1938 a 1957 estuvo en el signo de Leo. Fue una etapa marcada por la consolidación de nuevos estados, y el surgimiento de regímenes dictatoriales. De 1957 a 1971 Plutón transitó por el signo de Virgo; época importante a nivel industrial y laboral. De 1971 a 1983 entró en Libra, en pleno auge del período hippie, donde el lema era
amor y paz, una mayor fraternidad con los demás, lo que simboliza el signo de Libra. De 1984 a 1995 Plutón ha estado transitando por el signo de Escorpio, el signo de la muerte y el sexo. Curiosamente con la entrada de este planeta en este signo empezaron a conocerse los primeros casos de SIDA, enfermedad de transmisión sexual y por la sangre, que está causando tantos estragos y víctimas. De 1995 al 2010, Plutón estará transitando por el signo de Sagitario. Aún es pronto para conocer sus efectos. Sin embargo, con la entrada en este signo, que está relacionado con las leyes, empezaron a salir a la superficie aspectos fraudulentos relacionados con la justicia, la política y las finanzas, que están causando gran escándalo. Es posible que Sagitario revolucione también el tema de las ideologías, los estudios superiores y la filosofía. De hecho es muy probable que este tránsito transforme el mundo; podría producirse una unión cósmica entre las naciones más allá de razas, lenguas y culturas. El tiempo nos lo dirá.